El retorno del lechero

La verdad sea dicha, desde que era pequeña asocio la imagen del lechero bien con la bienvenida al majete de Mr. Marshall, a la infancia a la fresca segoviana y a los carteles de anuncios de Danone de los años cincuenta.

Por eso me hace tanta ilusión saber que el lechero, como el lobo, existe. Al menos en Inglaterra. El ‘lechero gubernamental’ tiene su sede en Irlanda del Norte y reparte tres veces a la semana hasta en el último rincón de Reino Unido.

Huelga decir que es leche de la de verdad, de granja, recogida a la antigua y tratada a la moderna (queridas Elena Salgado, Trinidad Jiménez y Elena Espinosa, déjenme terminar antes de tomar nota para su próxima prohibición), repartida con carrito de los de antaño –uno espera escuchar la melodía de carrusel según el carricoche dobla la esquina-, blanco y en botella, claro.

Aunque ha sido el espíritu práctico más que la desidia o el interés por consumir productos orgánicos –teniendo una nevera de Pin y Pon típicamente inglesa, vamos de a uno-, reconozco que el invento, re-invención mejor dicho, es interesante. Lo que algunos iluminados de escuela de negocios denominarían con un ostentoso ‘win to win’.

Y es que con el reparto a domicilio, todos ganan: el lechero / granjero da salida a sus productos y puede rentabilizar las inversiones en maquinaria y ganado, entre otras cosas; el distribuidor tiene la oportunidad de colocar productos relacionados, a saber zumo de naranja natural, galletas, huevos, pan e incluso hielo, lo que le abre nuevas rutas de comercio y le descubre a potenciales clientes para otras líneas de producto; el consumidor final recibe la cantidad que necesita, sin moverse de su casa y sin riesgo de que se caduque por falta de espacio en la nevera.

Quizás sería interesante echarle un ojo con más atención a este sistema, no vaya a ser que la solución a las cuotas no pase por Europa, sino por el campo español.

P.D. El delivery de leche semidesnatada y zumo de naranja recién exprimido no llega a las siete libras al mes, por si alguien necesita hacer cálculos.

Chapeau!

1 comentario

Archivado bajo De Domingo en..., De sombreros y otras historias, Londonízate - Londonízame, Money Money

Una respuesta a “El retorno del lechero

  1. Octavio Giraldos

    Además hay una costumbre inglesa que por fechas aún no has comentado, y es la de dejar one pound de aguinaldo para el lechero en Navidades.
    Sabiendo la cantidad de botellas que reparte cada uno de ellos, podemos imaginar que la paga extra que los milkman reciben en diciembre, por parte de los usuarios de su servicio, es muy digna y seguro bien merecida.

    Saludos, Octavio

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