Entre huelgas anda el juego

Entre huelgas anda el juego

Las huelgas de transporte en Semana Santa se han ganado a pulso su pequeño espacio en el imaginario colectivo del vacacionista, bien inglés, bien español.

Los paros de trenes, aviones, carros y carretas dejan en esta semana, que debería estar dedicada a la reflexión, ríos de modernos costaleros que lejos de ofrecer su esfuerzo a la Macarena, el Cautivo o el Cristo de la Buena Muerte, hacen de tripas corazón y cargan maletas propias y ajenas, cambiando las estrechas calles andaluzas por las atestadas vías del tren.

Si primero llegaron los tripulantes de cabina de British Airways exigiendo la salvaguarda de sus puestos de trabajo de cara al río revuelto y pocos pescadores en el que se está convirtiendo la fusión con Iberia, ahora son los maquinistas y operarios ferroviarios los que se plantan para ver qué hay de lo suyo. Eso sí, Gentlemanlandia es Gentlemanlandia. O lo que es lo mismo, que el presidente del mayor sindicato ferroviario se ha despachado con una larga carta en los principales periódicos pidiendo disculpas por adelantado por las posibles molestias y ‘avisando, que no es traidor’.

Hasta aquí a todos nos suena la historia. Bien, comencemos con las sutiles, aunque existentes diferencias. En Inglaterra, los días festivos son el Viernes Santo y el Lunes de Resurrección. That’s all folks. Ergo, los chicos de BA, cuya huelga anunciaron al menos con dos meses de antelación, llevan ya quemados la mita de sus cartuchos, puesto que sus aviones están cogiendo polvo en los hangares de Heathrow desde hace una semana. Huelga- decir – que los daños han sido mínimos y que el gesto amenaza con quedarse como una pataleta dominguera aderezada con huevos de Pascua. Quizás sea mejor no hurgar entre daños colaterales y poner sobre la mesa las imágenes, nada lejanas, de los miles de pasajeros españoles que se comieron las uvas tirados en Barajas, eso sí por una huelga que si no fantasma, estuvo bien encubierta. Por cierto ¿Pepiño, qué ha sido de tu mano dura? Lo pregunto con buena intención y mayor interés, ya que después de haber recibido una atenta carta de la Secretaría Técnica de AENA y de haber escrito con más atención si cabe para poner en marcha mi reclamación ad hoc, ha caído pesadamente el telón dando por concluido el primer acto….

Pero a lo que estábamos. Las huelgas de Semana Santa, el peregrinar de los hombres del trono, que no costaleros, como bien me aclaraba una buena amiga en referencia a las procesiones malagueñas (Sevilla, ahí te quedas, que dirían en la otra capital andalusí).

Volviendo al traqueteo ferroviario, leo en los diarios españoles que la huelga de Renfe está siendo un éxito, para unos y otros, porque inspirados por el candor del arrepentimiento los primeros y resignados penitentes los segundos, se han establecido unos mínimos del 75%. Nueva pataleta al canto. Eso sí, donde más duele, que los coles están con el cartel de vuelva usted mañana y las playas atestadas. Aquí, saltando el Golfo de Vizcaya, hacen las cosas a su manera. No perjudicarán a quienes hayan decidido viajar para disfrutar del chocolate tradicional –ay quien tuviera acceso a una Mona de Pascua…- sólo a aquellos listillos que hayan podido cogerse algún día extra.

Sí, también va por ti, Gordon Brown. El todavía primer ministro, contento como unas Pascuas por haber blindado su despedida del Hemiciclo patrio con una millonada que ni el bueno de Goirigolzarri, ha querido que el 6 de abril, léase el próximo martes, empiece oficialmente la campaña electoral. Sin querer ser menos, ahí que irán de mitin por y para el pueblo los del National Rail.

Ya pasado el 21 de marzo, con la primavera haciendo de las suyas a golpe de chubasco mañanero, no dejan de florecer las reminiscencias de aquel ‘invierno del descontento’ de 1979 que como quien no quiere la cosa, se llevó los aires laboristas de James Callaghan para dar paso a una férrea Margaret Thatcher. Ojo al dato Gordon, que ni Súper Blair puede borrar aquello de ‘manta y bocata’ entonaban mineros, maquinistas, operarios y un sinfín de bocas del pueblo que resonaba por los recovecos de Downing Street hace ahora ya treinta años.

Chapeau!

1 comentario

Archivado bajo Londonízate - Londonízame

Una respuesta a “Entre huelgas anda el juego

  1. Totalmente de acuerdo contigo… por cierto, ¿ para cuando una huelga con sentido?. Una, por ejemplo, por los cuatro millones de parados que hay en España… ya sea en U.K. o aquí, los sindicatos están mediatizados.

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