Me uno a las celebraciones. Al fin y al cabo, si nosotros tenemos la paella para traspasar fronteras, físicas y culinarias, los ingleses pueden presumir de sus pasteles. O eso dicen.
No obstante, mientras en España pecamos de exceso a la hora de ofrecer algo típico ‘directo de la cocina a su mesa’ –desde la mal copiada paella a los olvidados callos, pasando por un interminable abanico de arroces; guisos de olla y cucharón; fabes en todas sus acepciones gastronómicas y lingüísticas; platos de caza; conservas; asados de cordero, cochinillo o capón; ¿qué decir de los gazpachos, veraniego como él solo el andaluz, entonador indiscutible el manchego?…-, en Reino Unido no acaban de encontrar un plato, o platos, que les define a la par que resulte atrayente al comensal más sibarita.
Es cierto que el fish and chips tiene su aquel, y que pese a que los cup cakes deban su éxito a las apariciones en Sexo en Nueva York, también engrosan las filas del parco bastión gastronómico nacional.
Pero los ingleses necesitan su adalid de la cocina para atraer a un turismo que nada tenga que envidiar al de España, al menos en estos términos, porque el sol es de los que no entiende de exigencias, súplicas ni amenazas.
Por eso hoy, como decía hace unas líneas, me uno a las celebraciones…del concurso nacional de pasteles.
Organizado por Colman’s, fabricante de salsas y orgullo de Norfolk desde 1814, tamaño evento persigue “convertirse en la celebración nacional de los Pasteles Británicos en todas sus variedades, dulces y saladas”. Con un patrocinador de esta categoría, nada más afín que Melton Mowbray, la Asociación del Pastel de Cerdo de la ‘Capital Rural de la Comida’ (se trata de un mercado famoso, especialmente por su queso Stilton y el pastel de cerdo que lleva su nombre).
La regla, “se considerará pastel a todo aquel relleno completamente contenido en una pasta”. El premio, 1.000 libras para el campeón de los pasteles y cincuenta de las mismas para el ganador de cada categoría. “El Campeón de cada categoría podrá además ostentar el título de Campeón Supremo de la misma”, animan desde la página web oficial del concurso.
No se rían, esto es serio, Prueba de ello es el número ingente de concursantes (más de dos millares, incluyendo cadenas de supermercados, particulares, hoteles, restaurantes de Guía Michelín, maestros, pasteleros y maîtres) y el nada despreciable listado de jueces (presentadores, columnistas, editores y redactores jefe de la BBC, Daily Telegraph, Evening Standard; jefes de compras de Fortnum & Mason, Harrods o el hotel Claridge y un sinfín de cocineros televisivos y bes-sellers de recetarios y libros de cocina).
Mientras todos los presentes salivamos, en el hotel Sysonby Knoll de Melton Mowbray, Leicestershire, la familia Howling, dueña del establecimiento y anfitriona del concurso, vigila que todo salga bien al rítmico batir de claras de huevo y harina. El nombre del ganador saldrá publicado mañana en www.britishpieawards.co.uk, ¡espero comentarios!
Chapeau!
Me gusta:
Me gusta Cargando...